sábado, 2 de mayo de 2009

Crítica moral a un servilletero.

Querido amigo blanquecino, me dirijo a usted de la forma más educada y cortés posible para aclarar ciertos detalles de su persona que no han terminado de agradarme. Me encantaria que tomase este texto como una crítica positiva y no como un insulto, si sucediese lo contrario me gustaria ofrecer unas adelantadas disculpas.

Varias han sido ya las protestas que han llegado a mis oidos por parte de las fieles y serviciales servilletas que en su interior se cobijan. Sus inquilinas conviven en unas condiciones laborales aberrantes, podría decirse incluso que inhumanas. Cada dia pierden a más de 30 compañeras, y cuando vuelven presentan grandes manchas y cicatrices por todo el cuerpo. Eso sucede en los casos más favorables, no es habitual que reaparezcan tras su marcha. Sus ocupantes solo le piden unas condiciones dignas de vida, y una prometida y larga duración de la misma. Se sienten utilizadas por sus clientes, es injusto que tal situación sea aprobada.

Me agradaría enormemente que reflexionase sobre estos hechos y que llevase a cabo las modificaciones pertinentes. Las servilletas lo harian con usted, medítelo.

Con un cordial saludo se despide,


la Confederación General del Trabajo Servil-letil.

1 comentario:

  1. Le anuncio que estoy totalmente de acuerdo con la declaración de esta Confederación y que presto mi apoyo incondicional a la causa para que las dignas servilletas tengan un sueldo y unas condiciones laborables dignas.

    Atte: Un L un tanto femenino :3

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