Amigos, hoy he cenado en un restaurante chino, y puedo decirles que me siento sucio.
El servicio era excelente. La comida te hacía plantear la idea de ofrecer favores sexuales a los dueños. Pero no obstante soy una persona, y como tal necesité en cierto momento indefinido de la noche abandonar las cadenas de gula y placer que me ataban al asiento para ir al servicio. Entonces ocurrió lo peor.
Al principio creí que se trataba de una cucaracha, pero aquel ser era aun más asqueroso. Un enorme insecto del tamaño de una mano adulta se agazapaba contra la pared del baño. Mis piernas actuaron rápido y lo golpearon. Entonces, como si de una araña se tratase, comenzó a trepar por la pared y acabó escabullendose entre los azulejos, hacia la cocina.
Pero como una imagen vale más que mil palabras, ahí lo tienen:
Obsérvenlo y teman por su paladar. Tengan cuidado, lo oriental acecha. Y en ocasiones los acechadores tienen ocho patas.

Y por esto, queridos lectores, no se debe ir al baño.
ResponderEliminarOWNED xD
Mestre: Haber ale, en cualquier lugar en el que halla humedad o condiciones de comida y lugares oscuros y húmedos hay insectos, lo que tu has visto no es un insecto chino chavalín, lo que pasa es que esos insectos es dificil verlos en la superficie pero bajo los azulejos hay una selva de insectos acojonantes.
ResponderEliminarDa igual que no fuese un insecto chino, ¡Entró en la cocina! Podría haber caido en cualquier plato y... ñam ñam D:
ResponderEliminaralarmista ¬¬
ResponderEliminarAdemás bien que vás a comer al chino cabron! xDDD
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